No es un poema ni un verso, es mi tristeza cuando por primera vez, tuve que utilizar bozal. No me parece justo que por dañar un par de toallas, una camisa y dos pares de zapatos deba soportar esta humillacion. Menos mal en esta fotografia mi cara no se reconoce, porque ¿Qué dirian las nenas perrunas de La Coctelera?!! nonono!!!